La reactivación del ‘ladrillo’ prolonga la buena marcha de la economía vasca
El sector inmobiliario es muy dependiente de la perspectiva que tengan las familias de la evolución de la economía y del mercado de trabajo, y en la medida en que el horizonte se despeja se alimentan las opciones de compra. También empuja en esa dirección el bajo precio del dinero, que permite suscribir hipotecas mucho más asequibles que en los años anteriores. En el segundo trimestre la actividad constructora creció el 2,7% en la CAV, un registro inédito desde antes de que comenzara la crisis. Dentro de los últimos años el sector había mostrado algún síntoma de recuperación, como en el inicio de 2015, pero que no llegó a consolidarse. De hecho, tanto el final del año pasado como el arranque 2016 se saldaron con dígitos negativos.
Pero este último dato es más consistente y llega además acompañado de otros ingredientes favorables que apuntalan la reactivación. Las ventas de pisos encadenan más de un año en ascenso, se conceden más créditos hipotecarios y los precios han detenido su caída, incluso anotan los primeros incrementos. En los últimos meses empiezan a animarse también las ventas de vivienda nueva, aunque el grueso de los movimientos siguen pivotando sobre pisos de segunda mano. En el otro lado de la balanza, los empresarios del sector siguen reclamando a las instituciones que abran el grifo de la obra civil, ahogada por las restricciones presupuestarias.
Los próximos trimestres serán claves para comprobar si la construcción ha dejado atrás la crisis definitivamente. Una crisis larga pero que deja un balance de daños mucho más suave que en otros territorios del Estado. Un reciente informe del Círculo de Empresarios cifraba el peso de la construcción en la economía vasca en el 5,6%, el mismo nivel que hace veinte años. Mientras en Euskadi resiste, en territorios como Catalunya, Madrid o Valencia el peso del ladrillo sobre el PIB cae con fuerza tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria.
Aumento del empleo
La última radiografía de Eustat recoge también un incremento del empleo del 1,8% en un año medido en puestos de trabajo a tiempo completo, lo que equivale a 15.000 empleos en términos brutos y un millar más si se corrigen los efectos del calendario -la cifra se aproxima a la previsión del Gobierno vasco para el ejercicio 2016-. La mayor parte de los nuevos empleos se concentra en los servicios, la industria gana 3.000 y la construcción sigue plana a efectos de contratación.
El aumento del empleo en el segundo trimestre es similar a los incrementos producidos el pasado año tras un 2014 de inflexión después de seis años a la baja.
Aumento del PIB
Segundo trimestre. La economía vasca creció el 3,2% en el segundo trimestre en comparación con el mismo periodo de 2015. Es un avance similar al que registra la economía española y más de un punto por encima al de la Unión Europea.
Tiran los servicios. El sector terciario crece el 3,4% en un año, la cifra más alta desde que comenzó la crisis. Especialmente dinámicos se muestran una vez más el comercio, la hostelería y el transporte.
Crece la construcción 2,7%
El ‘ladrillo’ cambia de signo y deja atrás los números rojos con un incremento de la actividad inédito también desde 2007. La incipiente reactivación del sector permite cubrir el parón que registra la industria.
"La reactivación del ‘ladrillo’ prolonga la buena marcha de la economía vasca (24/09/2016). Noticias de Álava"

