La ubicación: fundamental antes de alquilar una nave industrial
Uno de los elementos clave en base a nuestra elección es la ubicación estratégica de la nave y merece analizar previamente con rigurosidad. y es que a la hora de alquilar una nave industrial, el sistema de comunicaciones con vías de comunicación importantes como autopistas y autovías, las infraestructuras próximas al emplazamiento de la nave son cuestiones o la proximidad geográfica con ciudades grandes o núcleos industriales interesantes para nuestro sector para posibles sinergias, son detalles que no se pueden pasar por alto en la fase de análisis estratégico de la ubicación de nuestra nave industrial.
La ubicación de la empresa también es muy importante de atendiendo a las exigencias y la accesibilidad de los trabajadores, es decir, que a los empleados no les suponga demasiada inversión de tiempo y dinero el desplazamiento al centro de trabajo, por lo que cuanto más cercano a un núcleo urbano, mejor. Si la empresa crece, potencialmente tendremos más empleados cualificados disponibles para empezar a trabajar.
En el interior de la nave también es clave el que el espacio se adecúe a la actividad que vayamos a desarrollar y que los elementos arquitectónicos como las vigas, pilares pareces y demás elementos, no supongan un obstáculo en el desarrollo de nuestro día a día. Por ejemplo, una empresa que vaya a destinar una nave para almacenaje necesitará amplios pasillos para distribuir correctamente los estantes y la maquinaria de selección y transporte de mercancía.
Otra de las comprobaciones previas indispensables antes de alquilar una nave industrial es acerca de la normativa vigente en materia urbanística. En este caso hay que tener en cuenta que polígonos industriales tienen restringidas determinadas actividades como el desarrollo de actividades químicas o el manejo de determinado volumen de mercancías peligrosas.
Una vez sepamos todos los pros y contras del espacio antes de alquilar una nave industrial, ya comenzaría la fase de negociación con el propietario donde debemos tener claras sobre todo nuestras pretensiones económicas y condiciones, como cláusulas de anulación del contrato y conocer perfectamente hasta donde podemos llegar.

