impresoras 3D para construir viviendas 40% más baratas
Tu casa, en 24 horas
Pero fabricar repuestos no es la única utilidad de las impresoras 3D. A nivel global empezó una tendencia que gana cada vez más fuerza por los mismos principios: ganar tiempo y ahorrar dinero.
Newlink Capital es una empresa argentina que persigue la innovación en el ámbito inmobiliario. Este firma tiene un grupo de cinco emprendimientos que buscan transformar la industria a partir de desarrollos tecnológicos. Entre sus soluciones, se destaca la licencia para operar la primera impresora 3D para el real estate.
“Vimos cómo los inversores pueden aprovechar sus posibilidades de inversión para democratizar el mercado del real estate”, asegura a iProUP el CEO y fundador, Damian Lopo, y agrega: “Nuestro objetivo principal es ver cómo solucionar el siempre presente problema de vivienda, y que la gente pueda tener su casa rápido y barato”.
En ese camino de innovación, tecnología y disrupción, la compañía hizo una ecuación sencilla: mientras más tiempo se tarda, más altos son los costos.
¿Pero cómo funciona? A diferencia de las grandes grúas que ya operan en China para construir casas, Newlink patentó la primera impresora “onsite” (en el sitio y transportable) del mundo para trabajar en Argentina.
Con la promesa de construcción rápida, esta plataforma permite crear la base de la casa (aberturas, pisos, paredes, divisiones y techo) en solo 24 horas. En el proceso tradicional, esto demanda a unas 10 o 15 personas de mano de obra y 30 días de construcción.
“Con esta herramienta se hace un 80% más rápido y un 40% más barato, con solo dos operarios”, afirma el CEO.
El objetivo está puesto en Argentina: el déficit habitacional alcanza a 3,5 millones de hogares (un 70% es de carácter cualitativo por hacinamiento, falta de infraestructura y de servicios, entre otros; y el 30% restante cuantitativo, o sea, necesidad de vivienda nueva), según Alejandro Besuschio, director ejecutivo Fundación Vivienda Digna.
“La innovación sirve si se crean cosas que a la gente le sirva. Por eso la idea es que todos puedan tener su casa sin financiamiento de los bancos ni del Estado, sino por crowdfunding. La clave es articular mecanismos financieros y herramientas que interactúan”, agrega el CEO.
Con fecha tentativa para diciembre de 2019, la máquina puede armar casas hasta 132m2 de una sola “tirada”, pero con la versatilidad propia de los diseños en impresoras 3D. “Usamos la tecnología para solucionar un problema central del país”, completa Lopo.

